8/16/2009

El arreglo pacífico de controversias: el recurso a la Corte Internacional de Justicia.

Después de la primera Guerra Mundial los países ganadores se unieron para formar una organización que se llama la Liga de Las Naciones y esta organización comenzó a funcionar el 10 del enero de 1920 y fue ratificada por 42 estados y un año después de su formación, los estados miembros decidieron crear un órgano de justicia internacional que se llama La Corte Permanente de Justicia Internacional. Desde 1922 y hasta 1945 esta corte trató 29 casos contenciosos entre estados y también se dieron 27 opiniones consultivas. Su funcionamiento estuvo limitado por dos motivos: se hizo difícil para los países resolver sus problemas en una manera pacifica por el comienzo de la Segunda Guerra, y porque los países más poderosos, como Estados Unidos y la Unión Soviética, no formaban parte de la Liga, por lo que causaron que no tuviera un rol muy significativo. Pero después de 1946 terminado el conflicto bélico, los países vencedores decidieron renovar la organización y dieron origen a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La vieja corte permanente se transformó en la actual Corte Internacional de Justicia. Aunque no es una sucesora legal de la anterior, esencialmente es su prolongación y cuenta prácticamente con el mismo estatuto y jurisdicción La Corte está integrada por quince jueces, elegidos para un período de nueve años , procediéndose a la elección de cinco jueces cada tres años para la renovación por tercios del Corte. Es muy importante que la corte tenga familiaridad con las diferentes culturas de la ley. Por eso casi todas las diferentes culturas de la judicatura de los países están representadas en la Corte. En la actualidad, la Corte está integrada por jueces de Argentina, Brasil, Egipto, Estados Unidos, Francia, India, Italia, Japón ,Nigeria, Polonia, Reino Unido, Republica Federal de Alemania, Senegal.2
Y cuando un Estado se remite a la Corte para un proceso de jurisdicción si la corte no tiene un juez que represente la nacionalidad de ese Estado , en esta situación , el Estado puede designar un juez ad hoc. Como está indicado en el Estatuto de La Corte Internacional de Justicia en los artículos 34 y 35: Sólo los Estados pueden ser parte en casos ante la Corte. En algunos casos la Corte puede pedir a las organizaciones internacionales que le den información relativa a los mismos .Y como indica en el articulo 93 la corte directamente está abierta a los estados que son parte de la Organización de Las Naciones Unidas porque éstos son ipso facto miembros del Estatuto. Y la decisión del Consejo de Seguridad se define si la Corte puede abrirse a un Estado que no es parte del Estatuto en las condiciones que están definidas por el Consejo de Seguridad por cada caso..Y como indica el artículo 36.3 del Estatuto, a veces los Estados pueden hacer reservas de reciprocidad y por determinado tiempo. La Corte acepta estas reservas y muchas veces acepta otros tipos de reservas también.

La Corte tiene una doble función primero cuando los estados aceptan la su jurisdicción, ésta puede resolver las controversias entre los estados. Y también, la Corte puede dar opiniones consultivas sobre cuestiones legales a los Estados, a las organizaciones internacionales. El artículo 36 de El Estatuto de La Corte Internacional de Justicia indica que:

“La competencia de la Corte se extiende a todos los litigios que las partes le sometan y a todos los asuntos especialmente previstos en la Carta de las Naciones Unidas o en los tratados y convenciones vigentes.”

Entonces como está indicado en la primera parte de este artículo, la Corte sólo puede resolver las controversias o dar opiniones consultivas cuando los Estados se remiten a ella. Eso significa que no hay un proceso automático para que la corte se dedique a todas las controversias entre los Estados. La buena voluntad de los Estados es decisiva. Muchas veces se piensa que las opiniones consultivas que la Corte da no tienen el mismo valor que sus decisiones después del proceso de jurisdicción. Pero en realidad las opiniones consultivas que la corte da tienen el mismo valor y legitimidad que las decisiones que se tomaron después del proceso de jurisdicción. Cuando un Estado se remite a la Corte para tener una opinión consultiva para resolver una controversia con otro Estado, al final no tiene que aplicar la opinión consultiva de la Corte. Pero en muchos casos cuando la controversia se da a conocer internacionalmente, es más favorable que los estados acepten y apliquen las opiniones consultivas de la Corte. Y el Asunto Mazilu es uno de mas importantes ejemplos que podemos examinar , para entender cómo funciona el proceso mediante el cual la Corte da opiniones consultivas.

ASUNTO MAZILU

Dimitri Mazilu fue recomendado por Rumania, su país, para ser un miembro de la Subcomisión de Naciones Unidas en Prevención de discriminación de las minorías. Esta subcomisión está por debajo de la Comisión de Derechos Humanos, que es un órgano secundario de ECOSOC (Consejo Economico y Social) . Él fue elegido para trabajar por tres años con el titulo de reportero especialista. Y cuando la Comisión le dio la tarea de investigar la situación de los derechos humanos y juventud en Rumania, Mazilu preparó un reporte que mostró la verdadera situación de la juventud y el Estado de los derechos humanos en Rumania, lo cual muy probablemente no coincidió con los intereses de Rumania porque después de esta tarea el gobierno de Rumania decidió despedir a Mazilu sin dar explicaciones a la Comisión. Y cuando el Gobierno de Rumania decidió dar una explicación sobre el caso Mazilu, esta no fue convincente. Esto plantea una controversia entre Naciones Unidas y el Gobierno de Rumania. Después, ECOSOC llevó esta controversia que tuvo con el gobierno de Rumania a La Corte Internacional de Justicia. Primero ECOSOC preguntó a La Corte si, por el caso de Mazuli, la sección 22 del artículo VI de la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de las Naciones Unidas era aplicable o no. Esta artículo indica que :
ARTÍCULO VI
Peritos que formen parte de Misiones de las Naciones Unidas
Los peritos (aparte de los funcionarios comprendidos en el artículo 5) en el desempeño de misiones de las Naciones Unidas, se les otorgarán las prerrogativas e inmunidades que sean necesarias para el ejercicio independiente de sus funciones, durante el período de sus misiones inclusive el tiempo necesario para realizar los viajes relacionados con las mismas.

Entonces como Jan Klabbers argumentó en su libro A Introduction to Internacional Law: “Si Mazilu durante este tiempo sigue escribiendo su reporte (aunque su membresía de la Subcomisión haya terminado) él tiene derecho de privilegios e inmunidades garantizado por la sección 22 de la Convención General que incluye inmunidades de arresto o detención y también inmunidades de pleito.” Pero La Corte antes de decidir si este artículo era aplicable o no examinó la argumentación de Rumania fundada en la reserva que había formulado a la sección 30 de Convención General . Esta indica que:

“La Republica Popular Rumana no se considera vinculada por las estipulaciones de la sección 30 de la Convención, en virtud de las cuales la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia es obligatoria en caso de diferencias sobre la interpretación o la aplicación de la Convención; en lo que se refiere a la competencia de la Corte Internacional de Justicia en tales controversias, la posición de la Republica Popular Rumana es que, para someter a la Corte absolutamente cualquier controversia, es necesario obtener, cada vez, el consentimiento de todas las partes en la controversia. Esta reserva se aplica igualmente a las estipulaciones de la misma sección en el sentido de que la opinión consultiva de la Corte Internacional debe ser aceptada como decisiva.”

Entonces Rumania consideró que Las Naciones Unidas no pudieron presentar una controversia sin el consentimiento de Rumania. Y con esta reserva Rumania quiso demostrar que la Corte no tenía el derecho de dar una opinión consultiva porque no era competente. Después de examinar esta argumentación de Rumania La Corte llegó a la conclusión de que la reserva formulada por Rumania con respecto a la sección 30 de la Convención General no afecta a la competencia de la Corte para reconocer de la presente solicitud.”

Entonces para entender por qué La Corte decidió que la argumentación de Rumania no era relevante en esta caso tenemos que examinar el Articulo 96 de la Carta y Articulo 65 del Estatuto.

Articulo 96 de la Carta:
Art.96.
1. La Asamblea General o el Consejo de Seguridad podrán solicitar de la Corte Internacional de Justicia que emita una opinión consultiva sobre cualquier cuestión jurídica.
2. Los otros órganos de las Naciones Unidad y los organismos especializados que en cualquier momento sean autorizados para ello por la Asamblea General, podrán igualmente solicitar de la Corte opiniones consultivas sobre cuestiones jurídicas que surjan dentro de la esfera de sus actividades.
Articulo 65 del Estatuto:
Art. 65.1. La Corte podrá emitir opiniones consultivas respecto de cualquier cuestión jurídica, a solicitud de cualquier organismo autorizado para ello por la Corte de las Tacones Unidas, o de acuerdo con las disposiciones de la misma.
Las cuestiones sobre las cuales se solicite opinión consultiva serán expuestas a la Corte mediante solicitas escrita en que se formule en términos precisos la cuestión respecto de la cual se haga la consulta. Con dicha solicitud se acompañaran todos los documentos que puedan arrojar luz sobre la cuestión.

Como se indica en estos artículos, cualquier órgano tiene autorización para solicitar de la Corte opiniones consultivas sobre cuestiones jurídicas. Entonces como sucedió en este caso, ECOSOC tuvo el derecho de solicitar para tener una opinión consultiva sobre la situación de Mazilu sin el consentimiento de Rumania. Aunque las opiniones de la corte no tienen un efecto vinculante, sus efectos son muy importantes tanto moral como legalmente para los estados.

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